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viernes, 12 de diciembre de 2025

Estudio técnico de SACS Group revela amenazas

Manipular sustancias inflamables, corrosivas, tóxicas y reactivas, es un grave riesgo

Bogotá, diciembre de 2025. – Los graves riesgos en zonas rurales por cuenta de las amenazas potenciales de sustancias toxicas que son liberadas sin controles, aumentan cada día en detrimento de los recursos naturales y los habitantes de esos sectores.

En Colombia, más del 60 % de las plantas químicas y petroquímicas están ubicadas en zonas rurales o periferias con baja capacidad institucional, según datos de la ANDI y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

En estos territorios, donde los equipos especializados son escasos y los cuerpos de respuesta tardan en llegar, una fuga de sustancias químicas peligrosas, un incendio industrial o una explosión pueden transformarse en una emergencia que puede escalar de nivel en cuestión de minutos. El riesgo, aunque silencioso, es profundo: afecta comunidades, ecosistemas e infraestructura estratégica, demuestran las investigaciones.

Ese panorama rodea hoy a cientos de complejos industriales que operan lejos de los grandes centros urbanos, en territorios donde la atención de una emergencia depende de brigadas o de los primeros respondientes los cuales no cuentan con la suficiente capacidad de respuesta, o de desplazamientos que pueden tardar más de lo que una emergencia permite.

Carolina López Pérez
Carolina López Pérez, gerente técnica para Latinoamérica de SACS Group, manifestó que la situación es crítica y afirmó: “Las plantas químicas en zonas rurales concentran un riesgo silencioso, no solo por la naturaleza de las sustancias que manejan, sino porque cualquier falla ocurre en contextos donde la capacidad de reacción es limitada. Allí, cada minuto de respuesta cuenta”.

Igualmente sostuvo que a diferencia de los polos industriales urbanos, donde existen estaciones de bomberos especializadas y rutas de evacuación estructuradas, en zonas rurales los incidentes con materiales peligrosos suelen enfrentarse con recursos mínimos, falta de planes de contingencia articulados y ausencia de monitoreo continuo. Este vacío eleva el riesgo de sucesos en cadena: contaminación de ríos y acuíferos, afectación de cultivos, desplazamientos por exposición tóxica y daños irreversibles en ecosistemas altamente sensibles.

La experiencia técnica de SACS Group revela un patrón preocupante: la falsa sensación de seguridad que rodea a muchas plantas alejadas de las ciudades. “La distancia geográfica no reduce el peligro; por el contrario, lo amplifica cuando no existe capacidad de respuesta suficiente, sistemas de alerta temprana ni articulación efectiva entre empresa, comunidad y autoridades”, advierte López.

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La operación cotidiana de estas industrias implica manipular sustancias inflamables, corrosivas, tóxicas y reactivas. Una liberación no controlada puede producir nubes químicas, explosiones por vapores, incendios de alta energía y contaminación del suelo y el agua. En áreas rurales, no solo los trabajadores están expuestos: también comunidades del área de influencia directa que muchas veces desconocen los riesgos que tienen a pocos metros de sus viviendas.

Distintos análisis técnicos coinciden en que la gestión del riesgo industrial debe trascender las puertas de la planta y proyectarse hacia el territorio. En esa línea, SACS Group plantea un esquema de prevención y control que combina infraestructura, entrenamiento y gobernanza, especialmente en zonas remotas. Entre las acciones prioritarias se destacan:

●             Reducir la brecha técnico-operativa mediante auditorías de seguridad y adecuaciones en plantas ubicadas en zonas rurales.

●             Formar brigadas comunitarias y equipos técnicos bajo estándares internacionales para la atención de emergencias químicas, incendios y fugas.

●             Monitorear permanentemente emisiones, calidad del aire y manejo seguro de sustancias peligrosas.

●             Fortalecer la regulación y fiscalización, garantizando cumplimiento estricto en mantenimiento, almacenamiento y transporte de químicos.

●             Implementar planes de respuesta rápida, que permitan contener un incidente sin colapsar a las comunidades ni comprometer fuentes hídricas o ecosistemas cercanos.

Para SACS Group, el debate de fondo no es si deben existir plantas químicas en zonas rurales, sino cómo garantizar que su operación no represente una amenaza permanente para la vida, el ambiente y la estabilidad social. La preparación técnica y la prevención activa no son costos operativos; son blindajes estratégicos frente a crisis cuyo impacto económico, social y ambiental siempre supera cualquier inversión anticipada.

El riesgo es silencioso, pero también prevenible. Y en ese punto, según SACS Group, la diferencia entre una emergencia controlada y una catástrofe está en lo que se haga, o se deje de hacer, antes de que ocurra el primer incidente.

Acerca de SACS Group

Con más de 24 años de experiencia, SACS Group es especialista en gestión integral del riesgo, ofreciendo soluciones de planeación, capacitación y respuesta ante emergencias en sectores de alto riesgo. Cuenta con el único centro de entrenamiento en su tipo en Colombia y buena parte de Latinoamérica. Gracias a su alianza con Texas A&M University, certifica sus programas internacionales y lidera iniciativas como la “Escuela 59 para bomberos en español 2025”, realizada en Cartagena.

Fuente: Prensa SACS Group (Catherine lozano Rodríguez)

 Ajuste de contenido y diagramación: bersoahoy.co  

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